Actitudes de la Mente y el Corazón
June 25th, 2009 · No Comments
Cultivar los Siete Factores Claves actitudinales de las cualidades del corazón y la mente dan fundamento a la práctica de la atención plena y a ver y aceptar las cosas tal como son, a manera de un primer paso para trabajar sabia y compasivamente en el estrés, el dolor, la enfermedad y la aflicción, así como en las alegrías y placeres de la vida -Jon Habot-Zinn (Uno de los maestros más importantes sobre la atención plena).
Libérese de perspectivas limitadas, y hágase más íntimo con su propia conciencia ilimitada. Hablamos del término budista, ecuanimidad.
Para desarrollar la ecuanimidad debemos cultivar las cualidades de la mente que apoyan su crecimiento. Existen siete cualidades mentales, o virtudes, que soportan este desarrollo.
La primera es la virtud o integridad. Debemos vivir y actuar con sentido de integridad; es cuando nos sentimos confiados en nuestras acciones y palabras, es cuando la ecuanimidad de los intachables ocurre.
La segunda virtud ayuda a sostener la ecuanimidad en la seguridad que proviene de la fe. La fe proporciona ecuanimidad; la fe basada en la sabiduría es sobre todo poderosa.
El tercer apoyo es una mente bien desarrollada. Podemos desarrollar fuerza mental, equilibrio y estabilidad. En nuestra práctica debemos cultivar la calma, la concentración y la atención plena. Cuando la mente está calmada, somos capaces de hacernos más concientes de nosotros mismos.
El apoyo es la sensación de bienestar. No podemos dejar que el bienestar se desarrolle por sí solo. El budismo lo considera apropiado para cultivar y mejorar nuestro bienestar personal.
La quinta virtud que sostiene la ecuanimidad es el entendimiento o la sabiduría. La sabiduría es el fruto del trabajo en la atención. Estar presente significa estar conciente sin apegos. La sabiduría es la herramienta de búsqueda que usamos para separar las acciones de una persona de lo que verdaderamente son.
La sexta virtud es la perspicacia. Ver las cosas como son de acuerdo con las reglas de la naturaleza. Todas las cosas son impermanente. Es una de las verdades primarias y fundamentes por naturaleza. Es simple e incluso profunda. Aprendiendo la habilidad del no-apego, del simplemente dejar ir, dar lugar a la ecuanimidad.
La última virtud es la libertad. La liberad de dejar ir lo que nos hace infelices y a una vida sin compasión por nosotros mismos y los demás. Dejar ir. Dejando ir el apego hacia las reglas y las ideas que atan a otros y a nosotros a la ignorancia, es libertad.
Básicamente hemos hablado sobre dos formas o virtudes. Una conciencia interna y del sentido de equilibrio que surge de un fundamento firme en la fe y la comprensión de la impermanencia y de la naturaleza de los espacios alrededor nuestro.
Todos estamos conectados el uno con el otro como las raíces subterráneas de los grandes robles del sur. Compartimos la misma tierra, el mismo agua, el mismo aire. Nadie tiene que decirle que existe el sufrimiento. Es universal. Pero en el mismo aliento recuerde algo que también es universal: la compasión y la ecuanimidad.
Tenemos que encontrar un camino para practicarlo. Necesitamos desarrollar para nosotros y para otros el valor de la compasión y de las grandes curas y alegrías que vienen del entendimiento humano y del cuidado de la vida.
Todos sufrimos independientemente de nuestra bondad o carencia de la misma. Todos causamos dolor independientemente del color, el estatus, la educación, condiciones de vida, pobreza, riqueza o creencias religiosas. Todos tenemos momentos de felicidad así como de tristeza, seguridad así como también timidez, placer y dolor.
Estamos vivos. Mientras respiremos estamos sujetos a las condiciones de la vida.
Es mediante el desarrollo de la sabiduría que se sostiene la ecuanimidad. Entendemos que las personas son responsables de sus propias acciones y de las decisiones que condujeron hasta sus acciones. Debemos examinarnos y a nuestros propios sufrimientos, lo que nos ayudará a encontrar ecuanimidad en el sufrimiento de otras personas. Esta es la clave. Evite un falso sentimiento de responsabilidad por el bienestar de otros.
Básicamente hablamos de compromiso o acción. Es en la atención a la acción que la comprensión del efecto de una acción ocurre. Podemos ver claramente el efecto de la acción o la no-acción.
Observe las conexiones que compartimos. Vea la oportunidad de cuidar y servir a los familiares y amigos que tenemos. Comprenda que todas las condiciones de la vida son temporales. Cada uno pasará como la marea saliente. Si tomamos nuestras enseñanzas de la naturaleza y comprendemos que somos una parte de la misma, podemos experimentar la vida en todas sus condiciones y conocer cuándo nos iremos. Comparta su sentido de la ecuanimidad así como comparte su vida. Libérese de los apegos como si saliera de las sombras que la han seguido toda su vida. La práctica de la ecuanimidad es un acto de paz.
“Pueda usted estar consciente que sus bendiciones son más numerosas que las estrellas en el cielo por la noche”.
Le deseo paz,
BK
Bhante Kassapa Bhikkhu
kassapa.org
bhante_kassapa@yahoo.com
Traducido por Upasika Sabrina Sujata para Kassapa.org.




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