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“Creciendo en el fango, pero sin el olor del fango”
La flor de loto mantiene un lugar especial para todos nosotros, tanto en Oriente como en Occidente simboliza nuestra lucha en este mundo. Una flor pura y hermosa nacida en las aguas del estanque debajo del fango que, cuando llega el momento, surge. Crece fuera del agua y hacia el cielo, abriendo sus pétalos con los rayos calientes del sol, revelando su belleza natural. Al compartir su fragancia con el mundo, deja el fango muy atrás. Las grandes hojas redondeadas están impermeabilizadas, como la flor se pone hacia el cielo, ellas forman una barrera verde oscura que separa a la flor recientemente formada del fango y agua debajo. Al mismo tiempo, la flor existe como una parte de su ambiente y separada de él.
Los vietnamitas tienen un refrán, “creciendo en el fango, pero sin el olor del fango”, refiriéndose esta idea a casi como si las plantas y las flores tuvieran naturalezas separadas. Nosotros, como seres humanos somos conscientes de nuestras naturalezas de duelo. La lucha de rebelión de nuestros orígenes y experiencias hacia hacer el bien y no hacer el bien es muy real.
En los países asiáticos, las personas tienen estanques de lotos en sus casas. Los agricultores se comen las semillas y las raíces de la planta, y usan sus hojas para envolver la comida. Los tallos secos son usados posteriormente para iniciar fuegos.
Aprender la lección del loto, a saber que fue ese mismo fango con el que el loto se alimentó, es lo que suministró la fuerza para impulsarlo a ese estadio superior. Aplicada a la vida humana, podemos decir que nuestra sociedad-nuestro mundo, aunque no siempre sea puro y claro, tiene en él todos los nutrientes requeridos para producir de una persona una verdadera y fragante flor, digna de admiración.
Somos sabios para tomar nuestras intuiciones de la naturaleza. El Buddha a menudo citaba a la naturaleza y los elementos que se encuentran en ella, como ejemplos de sus enseñanzas. En el caso de la noble flor de loto el ejemplo es la pureza.
Podemos provenir de muchas y variadas circunstancias. La idea de sobrepasar nuestro pasado y alcanzar un objetivo más elevado, es el esfuerzo más noble. Usando los principios que se encuentran en el Budismo tales como Recto entendimiento, Recto pensamiento, Recta intención y Recto discurso estamos creando una atmósfera y un ambiente adecuado para el verdadero crecimiento personal. Recordando de dónde venimos, de dónde somos y a dónde vamos, estamos practicando atentos de una forma muy positiva. Nuestro pasado y de dónde venimos son la madre de nuestro presente.
Les deseo Paz,
Bhante Kassapa
Bhante Kassapa Bhikkhu.
Traducido por Upasika Sabrina Sujata para Kassapa.org, agosto 1 de 2009.
Tags: loto
Cultivar los Siete Factores Claves actitudinales de las cualidades del corazón y la mente dan fundamento a la práctica de la atención plena y a ver y aceptar las cosas tal como son, a manera de un primer paso para trabajar sabia y compasivamente en el estrés, el dolor, la enfermedad y la aflicción, así como en las alegrías y placeres de la vida -Jon Habot-Zinn (Uno de los maestros más importantes sobre la atención plena).
Libérese de perspectivas limitadas, y hágase más íntimo con su propia conciencia ilimitada. Hablamos del término budista, ecuanimidad.
Para desarrollar la ecuanimidad debemos cultivar las cualidades de la mente que apoyan su crecimiento. Existen siete cualidades mentales, o virtudes, que soportan este desarrollo.
La primera es la virtud o integridad. Debemos vivir y actuar con sentido de integridad; es cuando nos sentimos confiados en nuestras acciones y palabras, es cuando la ecuanimidad de los intachables ocurre.
La segunda virtud ayuda a sostener la ecuanimidad en la seguridad que proviene de la fe. La fe proporciona ecuanimidad; la fe basada en la sabiduría es sobre todo poderosa.
El tercer apoyo es una mente bien desarrollada. Podemos desarrollar fuerza mental, equilibrio y estabilidad. En nuestra práctica debemos cultivar la calma, la concentración y la atención plena. Cuando la mente está calmada, somos capaces de hacernos más concientes de nosotros mismos.
El apoyo es la sensación de bienestar. No podemos dejar que el bienestar se desarrolle por sí solo. El budismo lo considera apropiado para cultivar y mejorar nuestro bienestar personal.
La quinta virtud que sostiene la ecuanimidad es el entendimiento o la sabiduría. La sabiduría es el fruto del trabajo en la atención. Estar presente significa estar conciente sin apegos. La sabiduría es la herramienta de búsqueda que usamos para separar las acciones de una persona de lo que verdaderamente son.
La sexta virtud es la perspicacia. Ver las cosas como son de acuerdo con las reglas de la naturaleza. Todas las cosas son impermanente. Es una de las verdades primarias y fundamentes por naturaleza. Es simple e incluso profunda. Aprendiendo la habilidad del no-apego, del simplemente dejar ir, dar lugar a la ecuanimidad.
La última virtud es la libertad. La liberad de dejar ir lo que nos hace infelices y a una vida sin compasión por nosotros mismos y los demás. Dejar ir. Dejando ir el apego hacia las reglas y las ideas que atan a otros y a nosotros a la ignorancia, es libertad.
Básicamente hemos hablado sobre dos formas o virtudes. Una conciencia interna y del sentido de equilibrio que surge de un fundamento firme en la fe y la comprensión de la impermanencia y de la naturaleza de los espacios alrededor nuestro.
Todos estamos conectados el uno con el otro como las raíces subterráneas de los grandes robles del sur. Compartimos la misma tierra, el mismo agua, el mismo aire. Nadie tiene que decirle que existe el sufrimiento. Es universal. Pero en el mismo aliento recuerde algo que también es universal: la compasión y la ecuanimidad.
Tenemos que encontrar un camino para practicarlo. Necesitamos desarrollar para nosotros y para otros el valor de la compasión y de las grandes curas y alegrías que vienen del entendimiento humano y del cuidado de la vida.
Todos sufrimos independientemente de nuestra bondad o carencia de la misma. Todos causamos dolor independientemente del color, el estatus, la educación, condiciones de vida, pobreza, riqueza o creencias religiosas. Todos tenemos momentos de felicidad así como de tristeza, seguridad así como también timidez, placer y dolor.
Estamos vivos. Mientras respiremos estamos sujetos a las condiciones de la vida.
Es mediante el desarrollo de la sabiduría que se sostiene la ecuanimidad. Entendemos que las personas son responsables de sus propias acciones y de las decisiones que condujeron hasta sus acciones. Debemos examinarnos y a nuestros propios sufrimientos, lo que nos ayudará a encontrar ecuanimidad en el sufrimiento de otras personas. Esta es la clave. Evite un falso sentimiento de responsabilidad por el bienestar de otros.
Básicamente hablamos de compromiso o acción. Es en la atención a la acción que la comprensión del efecto de una acción ocurre. Podemos ver claramente el efecto de la acción o la no-acción.
Observe las conexiones que compartimos. Vea la oportunidad de cuidar y servir a los familiares y amigos que tenemos. Comprenda que todas las condiciones de la vida son temporales. Cada uno pasará como la marea saliente. Si tomamos nuestras enseñanzas de la naturaleza y comprendemos que somos una parte de la misma, podemos experimentar la vida en todas sus condiciones y conocer cuándo nos iremos. Comparta su sentido de la ecuanimidad así como comparte su vida. Libérese de los apegos como si saliera de las sombras que la han seguido toda su vida. La práctica de la ecuanimidad es un acto de paz.
“Pueda usted estar consciente que sus bendiciones son más numerosas que las estrellas en el cielo por la noche”.
Le deseo paz,
BK
Bhante Kassapa Bhikkhu
kassapa.org
bhante_kassapa@yahoo.com
Traducido por Upasika Sabrina Sujata para Kassapa.org.
Tags: corazón, mente
Las Seis Paramitas ocupan un lugar prominente en las escrituras Mahayana como una forma de vida budista que conduce a la budeidad. Existen, sin embargo, prácticas importantes que ayudan a la persona que usa estas ideas y guías a mejorar aspectos de su vida diaria dándole una mano hacia el camino medio. A causa de esto, los pensamientos e ideas pueden ser aceptados como “herramientas” usadas en uno mismo para la perfección y el camino Theravada hacia la iluminación.
Ellas son:
1. Generosidad (Liberalidad). En esta pensamos en la tolerancia hacia opiniones y normas de comportamiento diferentes usados por otros. En la aceptación de los estilos de vida cotidianos, conjuntos de creencias, nociones e ideas proferidas por otros sin importar cuán diferentes sean de las nuestras, practicamos el concepto de la generosidad.
2. Conducta (Moralidad). Esto es los patrones de conducta que son generalmente aceptados como correctos o apropiados, en un momento particular. Vemos que lo correcto o lo equivocado no como un juicio, sino el como el comportamiento apropiado aceptado en un conjunto de principios morales.
3. Paciencia (Abstención). La serenidad, la tolerancia, o el auto-control, son las cualidades claves de la paciencia sobretodo en el no responder a la provocación. Nos convertimos en instrumentos con la capacidad de soportar la espera, el retraso o la provocación sin molestarnos o trastornarnos. Apelamos a perseverar con calma cuando nos enfrentamos a dificultades.
4. Esfuerzo (Diligencia, dedicación, esmero). Es el cuidado o la atención esperada al hacer algo correctamente. Para ser conciente y enérgico tomamos la responsabilidad de nuestras acciones. Dirigimos nuestras capacidades hacia los objetivos que nos hemos propuesto para nosotros mismos. Nos ayudamos a concentrarnos y a tener un entendimiento más claro de las situaciones que nos rodean.
5. Meditación (Desarrollo mental o espiritual, contemplación). En la meditación somos los observadores de los fenómenos o la vida. Debemos permanecer sin expectativas en la práctica de la meditación y enfocarnos en la mente y en la respiración. En la meditación Vipassana tenemos la oportunidad de aprender de nosotros mismos. Nuestro enfoque en la respiración se convierte en el prospecto del desarrollo de la mente y de la capacidad de una mente concentrada. Desde esto somos capaces de ayudarnos en el desarrollo de la madurez mental y espiritual, de la reflexión, y de una naturaleza contemplativa.
6. Sabiduría (conocimiento ganado a través de la experiencia). El conocimiento acumulado de la vida o de una esfera de actividad que ha sido ganado a través de la experiencia. La sabiduría también puede llamarse sentido común en el budismo. El sentido común nos permite desarrollar la capacidad de tomar decisiones sensatas y tener juicios basados en el conocimiento personal y la experiencia. Las decisiones sabias son el fruto de la sabiduría.
Esta lista de seis cualidades es para la iluminación de todos los seres. Nos esforzamos en nuestra vida diaria para perfeccionarnos. Todos deberíamos estar preocupados por el bienestar de todos los seres y esforzarnos en estar atentos a su sufrimiento. Ofrecemos caridad a todos los seres de modo que puedan ser felices, sin reparar en si son dignos o no. Practicamos para evitar causarles cualquier daño mediante la observación de la moralidad. Debemos entrenarnos para dar moralidad a la perfección. Debemos purificar nuestra sabiduría para entender claramente qué es beneficioso y qué perjudicial. Debemos trabajar constantemente de manera enérgica por el bienestar y la felicidad de los demás. Al final, estamos practicando la paciencia hacia toda la variedad de fallas humanas.
1. Perfección en la generosidad, en dar (Liberalidad).
2. Perfección en la moralidad (Conducta).
3. Perfección en el esfuerzo y diligencia.
4. Perfección en la sabiduría.
5. Perfección en la meditación (laboriosidad).
6. Perfección en la sabiduría (paciencia).
Nuestra única posición es amar a todo ser viviente sin excepción con ecuanimidad. Que no juzguemos, ni asignemos parámetro alguno, ni reprochemos o tengamos sentimiento perjudicial alguno y que las acciones hacia alguien sean una enseñanza importante. Como un niño aceptamos las cosas más puramente y es más fácil vivir una vida menos complicada y no perjudicial. Como un niño fui capaz de ir hacia donde mi amigo y hacer las paces. Hemos sido amigos desde entonces.
El Budismo es un sistema de responsabilidad personal y hacia uno mismo. Los budistas creen que la bondad viene de la buena acción que es causada por la intención, el pensamiento y la concentración.
El budismo más básico nos enseña que nadie tiene el derecho de juzgar a nadie o a los incidentes que nos pasan. No demos tomar las cosas personalmente en la medida en que nos pasan a todos. Debemos comprender que todas las cosan pasan.
Todo surge, y luego desparece. Nuestra tristeza y dolor provienen de querer cambiar las cosas o de fijar cosas que no podemos. Permítase dejar ir. Permítase respirar.
Crea que usted es la bondad de la cual todo viene, y de la cual todo fluye.
Les deseo paz,
Bhante Kassapa
Bhante Kassapa Bhikkhu
kassapa.org
bhante_kassapa@yahoo.com
409.960.8369
Traducido por Upasika Sabrina Sujata para Kassapa.org.
Tags: seis paramitas